La gama XS ofrece sensores de proximidad inductivos para la detección, sin contacto físico, de objetos metálicos. Las ventajas de la detección inductiva son numerosas, sin contacto físico con el objeto a ser detectado. De este modo se evita el desgaste y se pueden detectar objetos frágiles o recién pintados. Altas tasas de funcionamiento. Respuesta rápida. Excelente resistencia a entornos industriales (productos robustos, encapsulados completamente en resina). Este producto es un sensor cilíndrico no empotrable. Diámetro 30 mm, roscado M30 x 1,5. Se caracteriza por una carcasa de plástico y un cable PvR de 2 m de longitud. Tiene una distancia de detección de 15 mm. Alimentación de dos cables, CA o CC, 24 V a 240 V, función NC. Este sensor cuenta con la certificación ECOLAB.
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