La gama XS ofrece sensores de proximidad inductivos para la detección, sin contacto físico, de objetos metálicos. Las ventajas de la detección inductiva son numerosas, sin contacto físico con el objeto a ser detectado. De este modo se evita el desgaste y se pueden detectar objetos frágiles o recién pintados. Altas tasas de funcionamiento. Respuesta rápida. Excelente resistencia a entornos industriales (productos robustos, encapsulados completamente en resina). Este producto es un sensor de formato de 40mm x 40mm x 117mm, montable al ras en metal. Se caracteriza por una carcasa de plástico con cabeza de torreta de 5 posiciones enchufable y una entrada de cable ISO M20. Tiene una distancia de detección de 20 mm. Alimentación de 2 cables, CA y CC, 24 V a 240 V, NO o NC programable.
Escribir Su propia reseña